Escupiendo palabras

No me importa lo que pienses, lo que digas, lo que hagas porque todo me da igual...

Wednesday, November 29, 2006

Nadie sueña ya al son de las máquinas...

Y en este apartado parece que en mi vida he tenido más suerte. He alquilado tres películas, que sin que vayan a ser de mis favoritas me han gustado lo bastante como para sentir que era dinero bien aprovechado. 9 Songs, Kolya y el Efecto Mariposa. La primera, 9 songs, es de largo, la que más me ha gustado de las tres. Es del director Michael Winterbottom (creo que se escribe así), uno de los nuevos iconos del cine indie actual, y un director que según dicen, en cada film no deja indiferente a nadie. Lo único que he visto suyo es 24 Hours Party People? un vistazo profundo a la música indie de los 70-80 a través de una pequeña discográfica. Bien, pues mucho y poco que ver con este trabajo. Mucho, porque los elementos centrales de la historias vienen unidos a base de canciones grabadas en actuaciones en directo, nueve, de los grupos indies más cool del momento (Primal Scream, Elbow, Franz Ferdinand o Dandy Warhols entre otros..) y que lejos de ser canciones cualesquiera de los grupos mencionados tienen, y mucho, que ver con la historia. Así, Winterbottom une a sus dos personajes principales encontrándolos en un concierto al comienzo del film. Después, con una cámara digital y sin ayuda de luces ni maquillaje ni nada similar, narra su historia a través de encuentros sexuales que pasan desde lo más erótico e íntimo al lado más natural y cotidiano que puede vivir una pareja(véase encuentro en la bañera o leyendo revistas desnudos en la cama). Una concepción minimalista de la historia que hace que una bucee en su imaginación a falta de recursos narrativos (de hecho, el guión fue principalmente improvisado y sacado "in situ"), pero que sin embargo, me gusta como ejercicio cinéfilo. Algunos echarán (¿echaremos?) de menos algo más de desarrollo de los porqués y una historia de amor-desamor más profunda, pero supongo que en la cabeza de Winterbottom eso es lo de menos. El sexo en la película tan explícito como real y bien tratado, hará que alguno se lleve las manos a la cabeza y la califique de "pseudoporno" con ganas de hacer ruido, pero otros se preguntarán por qué no las escenas de sexo se ruedan más veces así y menos alejadas del chabacanismo que ronda por muchas películas españolas o los clichés románticos de Hollywood. Así, entre música, poesía (las entradas en clave antártica de Matt, el protagonista) y sexo se cuenta una historia de encuentro-desencuentro entre dos jóvenes enamorados de la música. Por cierto, ella (Margo Stilley), según mi opinión claro, está bastante peor que él (Kieran O´Brien).Después he visto Kolya, que sin yo saberlo, fue una película ganadora del oscar por mejor film extranjero en el 1996, y que ahora, no sé porqué razón ha sido rescatada en Dvd por el videoclub cercano a mi casa. Habla de un músico (¿violonchelista se dice?) que tras perder su puesto en la orquesta y dejar sus clases de música, sobrevive tocando para funerales en una pequeña banda local. Por cuestiones monetarias acepta casarse de conveniencia con una mujer rusa que tiene un hijo, Kolya, de tan sólo cinco años de edad. A los pocos días, la madre emigra dejando a Kolya a su cargo. La interpretación del actor principal es creíble y te mete en el bolsillo haciendo de un músico cincuentón y mujeriego, algo cascarrabias y tacaño que ha olvidado mucha de las cosas por las que merece la pena vivir. Así surge una bonita relación entre niño y hombre que va cuajando poco a poco a medida que pasa la película y que le despiertan a Franka Louka (el prota) antiguas inquietudes y sueños por los que luchar. Buena :).Y la última que he visto es la desconcertante El Efecto Mariposa. A medio caballo entre el cine de intriga y el de ciencia ficción, la película trata sobre un niño que sufre transtornos, pequeños bloqueos mentales con pérdida de memoria y que pasado unos años parece tenerlos controlados. Nada más lejos de la realidad, puesto que con el tiempo descubre que a través de estas lagunas es capaz de viajar en el tiempo. Partiendo de esta base los guionistas construyen una rocambolesca historias con un sinfín de giros argumentales que pese a todo, está bien conseguida y te mantienen en tensión y con ganas de ver la película hasta el final. Lo extraño es que la película sufre cambios de apariencia constante y cuando parece que todo va a desarrollarse con intrigas y demás, se acerca más a una película romántica y hasta toma forma de comedia juvenil de insituto americana (en serio¡¡). A parte, se desconfia, y mucho, del protagonista principal que nos ha regalado "joyas" tipo American Pie o Colega donde está mi coche (prejuicios que tiene una). El caso es que finalmente no desentona y la película llega a buen puerto. Claro que si somos tikismikis podríamos encontrar muchos cabos sueltos en el guión, pero en general está bien enlazado todo.
Y nada, esto es de lo poco destacable que he hecho ayer tarde- noche, a parte de jugar un partido-pachanga al futbolín con unos amigos que no dudaron en calificarlo "partido a favor de la drogadicción", marujear largo y tendido y salir a despejarme por las calles de Santander, que tal y como sospechaban siguen exactamente igual que cuando las vi antes de irme hace días.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home