Escupiendo palabras

No me importa lo que pienses, lo que digas, lo que hagas porque todo me da igual...

Monday, October 23, 2006

"...Y me dijo que mañana sería otro día..."

A veces me planteo la manera de usar estas páginas. Hablo como si tuviera páginas, claro. Digo diario, porque así me vendieron a mí este invento. Y así me lo tomé. Es decir, más o menos voy relatando aquí que me sucede a medida que va pasando el tiempo. Supongo que como cualquier diario, refleja, a parte de lo que vivimos, lo que somos. Por ejemplo, la importancia que le doy a la música, o el cine, las veces que me da por filosofar que se sabe muy bien cuando empiezo, pero no exactamente cuando acabo. A veces, incluso si se relee, se pueden encontrar miles de ideas contradictorias en tan solo pocos días de diferencia. Lo cual, es, cuanto menos, chistoso. Lo que es diferente, es la forma elegida para escribir. Algunos se dejan llevar por lo que sienten, y son tremendamente viscerales a la hora de escribir. Otros optan por relatar todo sin nombres, sin dar datos personales, como si de un anónimo se tratara, pero que siente, padece, ríe, sufre.. vive. Particularmente yo creo que aporto demasiados datos personales. Es decir, suelo hablar abiertamente del entorno, dando nombres, opiniones, etc. También intento ver las cosas con perspectiva, es decir, nada, por muy intenso que se viva al momento, es tan importante como para desesperar o como para hacer afirmaciones rotundas del estilo "Quiero morir", "La vida es una mierda". Pero a veces pienso, que si realmente fuera sincera conmigo misma escribiría mucho más intenso, y quizás así los exabruptos serían más frecuentes (insultaría a mucha gente de la buhardilla por ejemplo :P), las reflexiones más duraderas aún, y seguramente, hablaría más de chicos, de lo que lo hago. Porque ya hace bastantes meses que tengo el diario, y sin embargo, nunca he sido capaz de hacerlo. Siempre he pensado que un día me pondré al frente de estas líneas y escribiré sencillamente lo que siento, librándome de una carga que tengo (sentido figurado) y de paso, descubriendo que siento realmente (porque hay momentos que ni siquiera me dejo sincerarme conmigo misma). Y creo que me pasa lo de no reflejarlo aquí por miedo a enfrentarme con todo eso, y ver qué me encuentro. Por eso siempre paso de puntillas por el tema, por temor a caerme, tropezar, y que me cueste levantarme. Por eso casi nunca muestro que alguien ha llegado dentro de mí. Lo curioso es que me pasa igual que en la vida real, lo cual no hace más que corroborar que el diario es un fiel reflejo de mi personalidad. En el día a día, podemos hablar de todo, y me mojo sin problemas, puedo escuchar si alguien necesita ser escuchado, y dar mi modesta opinión. Puedo hablar de política, de cine, de música, hacer chistes... etc, pero si llegamos a un tema del corazón, ya es coto privado, y me cuesta mucho hablar del tema porque me da temor, vergüenza y me siento insegura. Incluso con mis amigos más allegados me cuesta hablarlo. Y eso no es, ni más ni menos, que debilidad. Y también que por mucho que intente aparentar, aquí, una servidora, es mucho más humana de lo que ella misma se cree.
"Alguien me dijo que nada llega solo
que las miradas no lo dicen todo
que los tambores que hay adentro
nunca dejan de sonar, ni en el descuento "

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