El viento está enfadado y no me deja dormir. Ojalá soplase tan fuerte que mi habitación se desenganchara del edificio y desapareciese. Hoy tengo los huesos congelados y me molestan las pestañas. Esa noche las sonrisas y la música solo fueron agradables en el momento revival, sus manos más frías que nunca y mi cabeza estaba en otro mundo, o tal vez estaba demasiado en este. Hey angel, can we dance on the edge of this disaster? Hay demasiadas cosas naranjas, sobretodo en otoño, y tu estás en cada una de ellas. Mi mente esta llena de auroras boreales y quizá deberia mandarlo todo a la mierda...
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